He aquí un libro luminoso con trazos gruesos y suaves al mismo tiempo que sorprende felizmente.
Una forma musical que es un modo de ser, de pararse ante el mundo, de querer, llorar, reír, amar, luchar, vivir, de toda una comarca cultural de intenso acento.
El Chamamé es definitivamente pura esencia del alma del pueblo que lo genera. Una religión, un rezo, una pasión que supera el tiempo.
Del prólogo de Teresa Parodi





